Liberación con espíritu. Apuntes para una nueva espiritualidad

Liberación con espíritu. Apuntes para una nueva espiritualidad

0,00 €
0,00 €
Cantidad
Cantidad
No hay suficientes productos en stock

Gastos de envío (Estados Unidos)

DHL (Internacional): 20,00 €

2/7 días hábiles


El objetivo básico de Jon Sobrino en esta obra es mostrar la necesaria unificación de espíritu y práctica. Sin espíritu, la práctica degenera; sin práctica, el espíritu permanece vago, indiferenciado, y muchas veces alienante. Para la única práctica recta -el pro-seguimiento de Jesús en nuestra historia-, es preciso vivir, interior y exteriormente, del Espíritu de Jesús.

Para ser en verdad creyentes en el mundo de hoy es necesario vivir con un determinado espíritu. Pero, más al fondo de cualquier espiritualidad concreta, ¿cuál es el núcleo de toda espiritualidad?

En un mundo de tanto cambio, tantas crisis, tantos retos... y tantas promesas tambíén, no bastan las doctrinas e ideologías. Se necesita espíritu para dominar y orientar la vida y la historia; para que éstas sean, en último término, promesa más que absurdo o puro devenir; para que generen esperanza más que desesperanza o resignación; para que alienten a una práctica transformadora más que a la pasividad o al egoísmo.

Desde su propia situación centroamericana, Jon Sobrino concreta todo esto en la necesidad de imbuir de espíritu la práctica de la liberación. Esta ofrece un cauce necesario, justo y bueno, pero que debe ser llenado con espíritu para subsanar las posibles limitaciones de quienes la practican.

Y así, habla de la honradez y la fidelidad para con lo real; de la necesidad e importancia de la práctica de la liberación para la espiritualidad ("beber en el propio pozo" del pueblo que cree, lucha, camina, sufre, espera...); de la santidad política; de la espiritualidad de la persecución y el martirio; de la espiritualidad del conflicto y de la terquedad de la esperanza.

Su objetivo básico: mostrar la necesaria unificación de espíritu y práctica. Sin espíritu, la práctica degenera; sin práctica, el espíritu permanece vago, indiferenciado, y muchas veces alienante. Para la única práctica recta -el pro-seguimiento de Jesús en nuestra historia-, es preciso vivir, interior y exteriormente, del Espíritu de Jesús.

Ficha técnica