Grupo de Comunicación Loyola

Hasta siempre Chucho, servidor fiel de Sal Terrae

Hasta siempre Chucho, servidor fiel de Sal Terrae

El Grupo de Comunicación Loyola se despide con inmensa gratitud de un miembro histórico de su equipo, editor curtido, traductor fiel y hombre de fe inspiradora en la larga trayectoria de la editorial Sal Terrae: Jesús García Abril, Chucho (Valladolid 1943- Villagarcía de Campos, 2019). De sus 56 años de vida en la Compañía de Jesús, dedicó 42 al servicio de la editorial jesuita con sede en Santander: traductor, colaborador, subdirector y director. Alma de la editorial, que supo trazar con rigor el rumbo hacia una nueva etapa de Sal Terrae y con una profesionalidad exquisita. Amigo de la verdad, su palabra era leal a quien iba dirigida. En muchas ocasiones, exigente, y en muchas otras, sus palabras críticas aportaban positivamente nuevas perspectivas de mejora. Su tiempo transcurría entre escritos que le ayudaron a crecer como teólogo y como cristiano de fe viva y entre incontables páginas que traducir del inglés, del francés, del italiano, del portugués y del alemán, si era necesario. Tradujo a Albert Nolan, a Leonardo Boff, a Carlo María Martini y a Antonhy de Mello, obra universal de la que se han vendido millones de ejemplares. Sus últimas traducciones acaban de ver la luz con el sello de Sal Terrae del Grupo Comunicación Loyola: Los verbos de Dios, de Carlo María Martini, y Todos somos uno, de Joan Chittister. Un profesional incansable que dio todo de sí mismo hasta hace bien poco, cuando las fuerzas se agotaron. Tal es así que su próximo trabajo editorial Apocalipsis hoy? de José Ignacio González Faus SJ, será publicado en septiembre 2019, como así sucederá con La religión del pueblo de Víctor Codina SJ.

Chucho, hombre capaz y competente, inspiró con hondura el horizonte de la fe hacia el que miraba la editorial. Sus primeros 13 años de jesuita transcurrieron en el noviciado de Villagarcía, en el juniorado de Salamanca, en Comillas, donde cursó Filosofía, en Burgos, en Madrid, para estudiar Teología y Periodismo y en Jerez de la Frontera, donde fue capellán militar. Y ya en 1977 se integró en el proyecto editorial hasta hoy, una trayectoria que atravesó diversas etapas pero siempre desde una dedicación vocacional que infundía respeto y admiración. Aquella frase del Canto del pájaro de Tony de Mello, ésta sí que es una Buena Noticia: un Señor generoso y un discípulo que le sirve por el mero gozo de servir con amor bien pueden referirse al servicio generoso y fértil dedicado con todo amor por Chucho a esta editorial.

 

Cuando le llegó la hora, el Señor le dijo: «Muy bien, siervo fiel y cumplidor. Me has servido por valor de diez talentos. Voy a recompensarte con mil millones de talentos. ¡Entra en el gozo de tu Señor!».