Grupo de Comunicación Loyola

Ignacio de Loyola, un hombre con una misión

Ignacio de Loyola, un hombre con una misión

Ignacio de Loyola, el hombre con una misión. Misión que es servicio. El hombre enviado para seguir a Cristo y servir al enviado del Padre para la salvación del mundo. Un hombre en la búsqueda constante de servir mejor: “Servir solamente al Señor y a su esposa la Iglesia bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra”. Ignacio partió de Loyola en un peregrinaje de búsqueda de la voluntad de Dios en su vida con el deseo de servir. Y en Manresa, en la experiencia del Cardoner, integra el deseo de servir a Dios con el de ayudar a las ánimas. “Ayudar las ánimas suyas y de su próximos”. Y este servicio implica elegir y decidir cómo y dónde. Ése es el fundamento que marcará toda acción apostólica.

Su misión configuró el centro de la espiritualidad ignaciana, marcada por los Ejercicios y el discernimiento. Y recordarla en la fecha señalada de su festividad invita a ahondar en el sentido de misión de hoy en día, y en las claves de la misión compartida. Un concepto muy presente en la Compañía de Jesús y que la revista Manresa desgrana en todas sus connotaciones. Ignacio de Loyola vivió el servicio como fin y el discernimiento como instrumento. Y aquella misión sobre la que se fundó la orden sigue manteniendo viva una comunidad para ella. “Un cuerpo para la misión”. Diego Molina quien ahonda en el sentido de la misión compartida desde la espiritualidad de Ignacio de Loyola reflexiona sobre la necesidad de espacios donde compartir la experiencia de fe, donde cada uno se deje enriquecer y objetivar, donde el carisma se siga enriqueciendo en la medida en que se vaya actualizando. Algo que es tan importante, tan transversal como lo comunitario en la vivencia de un carisma no puede quedarse sin concreciones y esto implica la pertenencia real a un grupo que sea el marco en el que ocurran esas cosas: “En las Constituciones de la Compañía Ignacio habla normalmente de un cuerpo para la misión. Si el cuerpo es para la misión, los que comparten la misión de alguna manera forman parte de dicho cuerpo. Plantear ese “de alguna manera” es algo necesario y ayudaría para el progreso en una misión auténticamente compartida”.